domingo, 21 de febrero de 2010

Tierra en los ojos.

Yo buscaba a Daniel en los recreos pero nunca quiso darme un beso. Le tiraba tierra a los ojos, esperaba al día siguiente y en la comisura de los labios algo esperaba conmigo, impaciente. No me resignaba a pensar que la cobardía era igual al rechazo, y sonreía porque no se atrevía.
Y han pasado años para Daniel, y hoy le busco en mi cama y aunque me bese no le encuentro. Han pasado años y no se si me ha amado, pero si es así no ha sido el más valiente.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Passing fantasy.


Soy un alma sin rumbo, susceptible a ser estudiada, de aficiones bastante cuestionables. Soy un caracol, lento, sin casa, pero de huella permanente. He participado en decenas de carreras y he perdido todas por perderme.
No reconozco los objetivos vitales marcados, no hallo límites sensacionales y paso del éxtasis al hundimiento crónico. Intenté llevar la cuenta de las veces que quise morir, pero el día que llegaba con una sonrisa perdía todas las cuentas, las ganas, los zapatos.
He hallado en el horizonte una línea divisoria abstracta, un pequeño espacio en el que me pierdo, si el sol puede desaparecer yo también lo hago.
Soy princesa de los charcos cuando llueve, he aprendido a esconderme cuando truena, y cuando no también.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Mecánicamente axfisiante.


Ésta soy yo y ésto es el principio del final.
Ya no hay herida, hay costra. ¿Acaso no se te planteó ya entonces claramente, entre el murmullo de la lluvia, o el trepidar del avión que despegaba? Te dijiste que era la lluvia, que era el ruido de los motores. ¿Más claro? Era puramente hipotético, es cierto, pero ahora están cavando un hoyo, ¡un hoyo!, y no preveo decisión alguna.
Atormenta, desquicia, quieres jugar bien, con fuerza y con tu tragedia, con las convulsiones y hemorragias de los jueves por la tarde, las gotas golpeando el cristal y los calcetines mojados. Quieres jugar bien.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Hot mess.


Las chicas con la sombra de ojos corrida suelen vivir deprisa. Aprenden desde pequeñas a esconder cualquier problema detrás de una sonrisa. Parecen felices enredándose el pelo con los dedos, a veces dan un poquito de miedo pues parece que te van a morder.
Son aquellas que te encontrarías en los lugares más oscuros, en los suburbios, perdidas con su pintalabios rojo y su sombra de ojos - siempre. Tumbadas en la carretera, en el baño de cualquier club. Bebiendo, vomitando, metiéndose, fumando, besando a los hombres que nunca querrán.
Aparentan ser inocentes, frágiles, inofensivas. Pero nada es lo que parece, ¿verdad?

sábado, 7 de noviembre de 2009

Núcleo urbano desintegrado.


Yo vivo en uno de esos bloques repletos de humanos.
Ojalá ardieran todas las torres, sus corazones, como pólvora, y fuegos artificiales.
Y el cielo quedaría surcado de rayas de colores, de almas, cada una con un matiz diferente de todas las tonalidades del arco iris.
Luego risas, explosiones, más tarde humo.

Sobreviven los amantes que se escondían juntos bajo las sábanas.