
Las chicas con la sombra de ojos corrida suelen vivir deprisa. Aprenden desde pequeñas a esconder cualquier problema detrás de una sonrisa. Parecen felices enredándose el pelo con los dedos, a veces dan un poquito de miedo pues parece que te van a morder.
Son aquellas que te encontrarías en los lugares más oscuros, en los suburbios, perdidas con su pintalabios rojo y su sombra de ojos - siempre. Tumbadas en la carretera, en el baño de cualquier club. Bebiendo, vomitando, metiéndose, fumando, besando a los hombres que nunca querrán.
Aparentan ser inocentes, frágiles, inofensivas. Pero nada es lo que parece, ¿verdad?
