martes, 21 de julio de 2009

Nubes de polvo que no saben a azúcar.


Yo soy amiga del cielo.
Porque a veces es tan sencillo mirarlo de reojo.
Y saber que va a llover.
Porque estoy sola debajo de setecientos millones de nubes.


Otras veces podemos volar.

viernes, 10 de julio de 2009

Cosas.


Si lo sé, claro que lo sé. La culpa de todo la tienen estos diecisiete. Que dirán que no, pero es una edad muy complicada, por eso aquella tendencia a dejarse llevar.


Verán, los zapatos de tacón suenan muy bien, pero a mí me hacen pupa en los pies. Los vestidos escotados, las falditas cortas (¿llevas o no llevas nada?), estas camisetas que desde arriba se te ven los pies y de frente el ombligo, las sandalias estas que se llevan ahora, los pañuelos, los fulares, treinta grados, señores, y en la sombra, ponte una pamela, mejor un sombrero de copa. Te invito a una (y nos tomamos siete). Gafas de sol aunque sea de noche. Uh, qué frio, pero lo dices alto, te oye, a tu lado. ¿Un cigarro? No fumas, pero ya te lo estás fumando. Uy, qué tarde. No importa, nadie tiene hora, y si la tenía no es la primera vez que llega tarde. Ay, nosotros nos hemos escapado. Y vuelven a entrar a sus casas por la ventana.

domingo, 5 de julio de 2009

Acceso restringido de cabeza a corazón.


Buenas noches desde mi escondite, que son las sábanas de tu piel. Quizás después de bailar con antifaces y máscaras me quieras pisar un poquito los pies. Querías demostrarme que había algún tipo de magia, pero no sabías que toda la tenía yo. Y es que si existe, creo que es lo que tengo en los bolsillos. Que bonito saber que desde algún día y para siempre podremos despertarnos al lado, que tu mano roce mi mano. Pero aún no me has encontrado, y sigo debajo de estas sábanas de miel..

lunes, 29 de junio de 2009

Llevo así días.


Os voy a contar algo, ¿sabéis?. Os voy a explicar porque la persona con los ojos más brillantes de este mundo no me quiere.


Porque no soy bonita.


Podría tener los ojos más grandes, de este mismo color coca-cola, a lo mejor un poco rasgados. Unas pestañas más largas. La nariz más pequeña y más graciosa. Una sonrisa enorme y diaria. Una piel más blanca y el pelo aún más oscuro, y largo, muy largo.. Quizás unas clavículas más marcadas, una cintura a la que siempre quieras colgarte, unas piernas más largas. Unas manos más bonitas, de esas que nunca quieres soltar, y unos pies que se enganchen todas las mañanas en tus sábanas.


Ojalá fuera bonita.

martes, 16 de junio de 2009

Haz lo que puedas.


Me estoy odiando, pero sé que en el fondo yo no tengo la culpa. Supongo que son las desventajas de tener un corazón a pilas.

Llevo dando vueltas sobre mis zapatos desde la semana pasada, llevo sin señal desde entonces y emitiendo de vez en cuando algún anuncio publicitario, "Se vende corazón", "Se regala maquinita a pilas", y es que ya no vale para nada.

Te quiero, pero a mí manera, tenía miedo de naufragar, ayer me hundí y hoy toco fondo, mañana puedo volver a flote.
No tengo prisa pero me falta el tiempo. Hay un no sé qué durmiendo aquí adentro, sin pagar el alquiler y robándome el aliento. Mientras no pueda respirar mejor no intento hablar y nos ahorramos tonterías, porque igualmente no me iba a poder explicar.

¿He dicho que te quiero?

Puede que sólo sea eso.