
Me estoy odiando, pero sé que en el fondo yo no tengo la culpa. Supongo que son las desventajas de tener un corazón a pilas.
Llevo dando vueltas sobre mis zapatos desde la semana pasada, llevo sin señal desde entonces y emitiendo de vez en cuando algún anuncio publicitario, "Se vende corazón", "Se regala maquinita a pilas", y es que ya no vale para nada.
Te quiero, pero a mí manera, tenía miedo de naufragar, ayer me hundí y hoy toco fondo, mañana puedo volver a flote.
No tengo prisa pero me falta el tiempo. Hay un no sé qué durmiendo aquí adentro, sin pagar el alquiler y robándome el aliento. Mientras no pueda respirar mejor no intento hablar y nos ahorramos tonterías, porque igualmente no me iba a poder explicar.
¿He dicho que te quiero?
Puede que sólo sea eso.
