martes, 16 de junio de 2009

Haz lo que puedas.


Me estoy odiando, pero sé que en el fondo yo no tengo la culpa. Supongo que son las desventajas de tener un corazón a pilas.

Llevo dando vueltas sobre mis zapatos desde la semana pasada, llevo sin señal desde entonces y emitiendo de vez en cuando algún anuncio publicitario, "Se vende corazón", "Se regala maquinita a pilas", y es que ya no vale para nada.

Te quiero, pero a mí manera, tenía miedo de naufragar, ayer me hundí y hoy toco fondo, mañana puedo volver a flote.
No tengo prisa pero me falta el tiempo. Hay un no sé qué durmiendo aquí adentro, sin pagar el alquiler y robándome el aliento. Mientras no pueda respirar mejor no intento hablar y nos ahorramos tonterías, porque igualmente no me iba a poder explicar.

¿He dicho que te quiero?

Puede que sólo sea eso.



sábado, 16 de mayo de 2009

Una de tantas.

Después se ha quedado jugando sola entre las sábanas.
Rozaba una pierna con la otra. Se acariciaba el cuello. Se retorcía los mechones ya enredados de pelo.
Era sólo un pequeño consuelo, un regalo de consolación que se hacía a sí misma. Y es que sus ropas, arrugadas y esparcidas por el suelo, sentenciaban que esa noche había ganado la tentación.

La noche anterior se había rendido; esa cama había sido testigo de una de las más grandes batallas que se habían librado en esa habitación.


¿Qué otra cosa podría haber sucedido sino?
La atrapó por la cintura, rozándole la oreja con la nariz. Sintió su respiración en el cuello. Pronto su boca se convirtió en su presa también, y escaló por su tripa, y su pecho, y..

domingo, 26 de abril de 2009

Supermagical stuff.


Su vida era de colores. De pastillas de colores.

Pero, no sé, estas cosas pasan. Y es algo que pasa continuamente, la gente muere. No es que esta certeza me proporcione un consuelo reconfortante ni ningún tipo de alegría.


(Echa un chorro de leche fría y diecisiete cucharadas de azúcar en el café amargo de la noche anterior, en un intento fallido de ¿quitarse el mal sabor de boca? Vosotros sabréis)



Y el sol la despertaba a besos; uno por cada rayo de sol intruso colándose por la persiana.



domingo, 5 de abril de 2009

Si ya nunca jamás somos.

Si al levantar el borde de la sábana ya no estoy.

Si no revives en la cenagosa e incierta profundidad del pantano de mis ojos.

Si la irrealidad te enferma pero ya te has dicho más de siete veces "soy mayor".

Si lo que queda de nosotros sólo son fotografías amarillentas y desenfocadas en actitudes remotas de personajes que ya no reconoces.

Si sólo eres un recuerdo..

sábado, 4 de abril de 2009

Naufragio.


Después de presenciar y sufrir el mayor diluvio que haya tenido lugar en cualquier planeta del universo..., y mira que usamos - o al menos lo intentamos - las sonrisas del de al lado como salvavidas. ¡Y nos hemos ahogado!

Todo lo que conocíamos se reduce hoy a cuatro ruidos, porque hacía días, luego meses y ahora años que yo no escucho tu voz y que yo no soy para ti más que una subida o bajada de marea de vez en cuando, y así, por lo menos, te acordarás de un verano que se fabricó para dos. Pero qué triste, qué sarcástico, ver como nos rendimos, no sin antes intentar recoger los cristales rotos y esparcidos por nuestro parque. Y más triste todavía es conservar aún los cortes y las heridas, que me duelan y yo te duela como si fuéramos nuestra propia enfermedad. Y más sarcástico aún, si puede ser, es que ni siquiera tengamos historia, bien porque no quisimos, o bien porque a alguien se le olvidó la tinta y el papel. Pero algo faltó, y hablando de faltas, ahora me faltas tú, y cada vez que mi corazón pasa lista anota en un latido una falta injustificada.




Te digo que en nuestro parque las hojas tardan mucho en caer, y podría esperar un otoño entero y sin darme cuenta amanecer con tu respiración en mi cuello..